Leyendo en el bus....


Leyendo en el metro de NY
¿Os ha pasado?
En realidad no fue en el bus, pero casi.


Aparcar en el centro de la ciudad en la que vivo es una temeridad, por lo que suelo ir al trabajo en una especie de cercanías, mezcla de tranvía y metro que me deja cerca. Es cómodo y tiene buenos horarios.


Hace un par de noches, pasaban las diez y cogí el último tren para volver a casa como tantos otros días.
Ya en la estación, en las entrañas del subsuelo, saco el e-reader del bolso y lo enciendo decidida a continuar con mi lista de lecturas del mes de Noviembre.
_Mmm. He terminado "Cautivar a un dragón"... ¿Cual me toca? ¡Ah, sí! "Pillado en el acto" de Harlequin.

Un relato corto del que os dejo la sinopsis:

El nuevo empleado de informática de la empresa tenía algo que molestaba a Chrissie. Sin embargo, no podía apartar los ojos de él. Se dijo que Liam O’Neil tenía que ser el culpable del robo de información que se estaba produciendo en la empresa, y que estaba vigilándolo solo para desenmascararlo, pero al ver su cuerpo fuerte y sexy durante todo el día, cada vez se sentía más excitada e inquieta. Un día, después del trabajo, se produjo entre ellos una confrontación que dio paso a una increíble seducción. Y, cuando Chrissie descubrió que Liam no era lo que parecía ser, su deseo ardiente se convirtió en humillación y en furia. Liam se había sentido obsesionado desde el principio por aquella belleza rubia y menuda, y deseaba obtener mucho más de lo que ya habían compartido. Sin embargo, para conseguir que ella escuchara sus explicaciones y que le diera otra oportunidad, iba a tener que llevar su seducción hasta un nivel completamente distinto.
(A PARTIR DE AQUÍ, UN SPOILER TRAS OTRO... 
si queréis leer una reseña seria, sin adelantos del libro, os la dejo en este ENLACE)


Yo no sé como lo leí, pero en mi tónica de no investigar primero (últimamente me estoy cubriendo de gloria al escoger mis lecturas), no sé qué estaría pensado para ver en este libro un ligero chick -lit.

Tenía que haber visto las "señales": La cerilla de la portada, el subtítulo que dice "Secretos de seducción"... Pero no. Yo lo puse en la lista detrás de una  novela de romántica histórica, como quien toma un sorbete en una boda para pasar del pescado a la carne... Y cual no fue mi sorpresa, cuando en el primer capitulo (el relato consta de cuatro) la protagonista femenina acaba "húmeda y excitada" en el cuarto de baño, aliviando sus ardores producidos al contemplar al guapo informático, que agachado junto a una torre de PC, lucía su perfecto físico musculado.

¡Aja!
A ver, no es que no es que no sea capaz de leer erótica. No me escandalizo por ello, no es eso. Lo que pasa es que no la elijo para leer en el transporte público, porque reconozco que me moriría de vergüenza si alguien comenzase a leer por encima de mi hombro aunque solo fuesen palabras sueltas.

Llegado a este punto separo mis ojos del texto y miro por encima del e-reader.
Nada.
El vagón va medio vacío y la gente en silencio, pensando en sus cosas.

Me hundo un tanto en el asiento y comienzo el capitulo 2.
Y, ¡tatachan! Escena tórrida sobre el escritorio de la jefa, que además, como se verá más tarde, queda registrada por las cámaras de seguridad.

Vuelvo a mirar insegura por encima de mi libro electrónico y de nuevo nada.
A mi izquierda, separado por el pasillo central un caballero va también leyendo, pero es mas tradicional y lo hace en papel. Estiro el cuello para ver si llego a ver lo que lee desde mi asiento y no. Solo hormiguitas sobre papel blanco.
Como mi vista de lejos es muy buena me quedo más tranquila, pero aún así desdoblo la funda y utilizo la tapa como parapeto para sumergirme en el capítulo 3, que es muy normalito y hace de pequeño interludio hasta el cuarto, en el que nuestro machoman, después de revisar las imágenes de la cinta de seguridad (ya os avisé) y ponerse como una moto, decide inventar un plan para volver a acercarse a nuestra chica protagonista.
El muchacho, con la ayuda de su hermano policía y unas esposas, captura a la protagonista en la puerta de su casa (continúa el capitulo 4) y con la excusa de hablar, entran en el domicilio y ¡zas!, escena final, esta vez con azotaina incluida.

Noto que alguien me mira, me pongo tensa y carraspeo antes de mirar de nuevo por encima del libro. 
Nada, es un "walking dead" con cara de sueño, que tiene la mirada perdida en mi dirección.

Cuarenta páginas, un suspiro y a pesar del frío, la menda tiene las mejillas rojas al bajar del tren.
Y vosotros os preguntaréis... ¿Por qué no dejaste de leer?
No hará falta que conteste ¿no? Jajaja. De todos modos, "una y no más". Prometo ser mas diligente y escoger mejor.

Comentarios

  1. Jajajaja...te imagino, te imagino con cara de "que nadie me pille", leyendo este relato en un sitio público. Debo decirte que me he divertido más leyendo tu entrada que la de la reseña en sí, porque con este género yo soy muy reticente...
    Besos y , se me olvidaba, me quedo por aqui !

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    1. Si si.. menudo corte! jajaja
      Fue gracioso la verdad... había momentos en los que parecía que todo el mundo me miraba. jajaja
      Un beso Vanedis! Gracias por pasarte (y quedarte)

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  2. Me pasa igual que a Vanedis, a mi la erótica pura y dura se me hace más bien cuesta arriba, y tampoco es que cuando he leído tu reseña me hayan entrado muchas ganas, pero con tu experiencia en el transporte público lo he pasado muy bien!!! XD Un beso!!!

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    1. Yo tampoco soy asidua del género y si llego a saber de que iba se lo hubiera pasado a Glace. Además es un relato tan corto que lo de hacer reseña se me ponía cuesta arriba pero se me ocurrió la idea de contarlo en plan humor (y verídico) jajaja y por eso hice la entrada.
      Me alegra verte por aquí Marisa.
      Un beso! :D

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